Cuerpo vuelve a ser cuerpo
Cuerpo vuelve a ser cuerpo reúne cinco años de trabajo desarrollados a partir de un prolongado proceso de inmovilidad física y de reaprendizaje del cuerpo.
A partir de un quiebre se abre una brecha entre la voluntad y la respuesta del cuerpo y, por un largo periodo, dejé de hablar, de caminar y de moverme.
Este proyecto acompaña la búsqueda de recuperar esas acciones esenciales y, con ellas, las posibilidades de volver a habitar mi cuerpo. Para ello, realicé una serie de viajes por distintos territorios, entendidos como rituales para volver a poner mi cuerpo en contacto con el entorno. Como resultado de este recorrido, el proyecto reúne fotografías, videos, textos, audios y dibujos realizados durante estos cinco años.
Durante este tiempo, el cuerpo se manifiesta a través de su sombra, sus rastros y los elementos que sostienen su desplazamiento: una silla de ruedas, un bastón, pero también sus propias piernas. La sombra se convierte en una presencia persistente, fragmentada y transformada por el tiempo y el paisaje, que acompaña y muta junto al cuerpo.
Cuerpo vuelve a ser cuerpo habla sobre un cuerpo que, una y otra vez, busca volver a sí mismo.
Es un presente continuo.
Un retorno constante.
Un siempre.
Cuerpo vuelve a ser cuerpo
Cuerpo vuelve a ser cuerpo reúne cinco años de trabajo desarrollados a partir de un prolongado proceso de inmovilidad física y de reaprendizaje del cuerpo.
A partir de un quiebre se abre una brecha entre la voluntad y la respuesta del cuerpo y, por un largo periodo, dejé de hablar, de caminar y de moverme.
Este proyecto acompaña la búsqueda de recuperar esas acciones esenciales y, con ellas, las posibilidades de volver a habitar mi cuerpo. Para ello, realicé una serie de viajes por distintos territorios, entendidos como rituales para volver a poner mi cuerpo en contacto con el entorno. Como resultado de este recorrido, el proyecto reúne fotografías, videos, textos, audios y dibujos realizados durante estos cinco años.
Durante este tiempo, el cuerpo se manifiesta a través de su sombra, sus rastros y los elementos que sostienen su desplazamiento: una silla de ruedas, un bastón, pero también sus propias piernas. La sombra se convierte en una presencia persistente, fragmentada y transformada por el tiempo y el paisaje, que acompaña y muta junto al cuerpo.
Cuerpo vuelve a ser cuerpo habla sobre un cuerpo que, una y otra vez, busca volver a sí mismo.
Es un presente continuo.
Un retorno constante.
Un siempre.
Entre fractura y movimiento
vuelve el cuerpo.
Las grietas,
las huellas.
Los intentos incansables
de volver.